Quién soy?

Ayer leía cuando Eckhart Tolle, siendo joven, vivió un proceso en el que descubrió que podía ser él mismo y vivir de manera consciente. He leído la vida de monjes Zen, swamis, o personas y maestros especiales.

Y me preguntaba, ¿quién soy yo para hablar de meditación y mindfulness? ¿Estaré sufriendo un caso de síndrome del impostor, o estaré tan solo pretendiendo?

Tengo una vida común. Tengo una familia, necesito proveerles. Soy un tipo común.

Pero de algún modo, esa es mi ventaja. Soy un tipo común viviendo un proceso. Uno que me ha llevado a la meditación y al mindfulness, y que me ha dado la oportunidad de elegir. Me ha dado la rara ocasión de entender algunas cosas; y de ver el lado brillante, igual que el oscuro, y a aceptar ambos.

¿Cómo es que no podría compartirlo?

¿Te interesa?

“El mindfulness es aceptar el momento presente, a todos y todo (incluídos nosotros mismos) cómo suficiente. Así que sea como sea tu salida de hoy, será suficiente. No necesitas darle un nombre, vestirte, ponerte un dorsal, recordar cada detalle, lograr un récord personal o que te den una bolsa con regalos al final. Tampoco necesitas grabarlo para que sea verdadero. Solo importa el que tú estés ahí. (Mindfulness para ciclistas. Buscando la armonía en dos ruedas. Nick Moore)

Estaba leyendo de nuevo este hermoso libro. Es una buena lectura, y me hace re-pensar sobre mi amor por andar en bicicleta y la meditación. Va más allá de la bici y del cojín de meditación.

Cuando comencé mi viaje en mindfulness y una vida consciente, no sabía lo alegre que sería.

Lo que quiero decirte es que, si estás interesado en la meditación, en el mindfulness, inténtalo. ¡Ve por ello! No creo que te vayas a arrepentir. El único peligro es que no podrás parar.

Mantenlo simple

He estado leyendo este libro, y me ha recordado el vivir una vida simple.

Recuerdo un comentario frecuente de un profesor de Taekwondo: práctica lo esencial, mantenlo simple. También en la Sangha en la que participo, el Maestro dice: el zen es simple, siéntate en silencio y quietud, no hay nada más en el zen, solo vivir el momento presente como es.

Ahora, como facilitador en Mindfulness, este es el mensaje que quiero compartir: la práctica no agregará nada a tu vida. Solo mantenla simple, vive el momento tal cual es, sin juicios.

Se que suena muy sencillo, pero puede no serlo. Significa dejar ir cosas que agregamos a nuestra persona, muchas posesiones que ya no son importantes, etiquetas que hemos ido creando para nosotros mismos y para otros. Pero el proceso vale la pena, puedes llegar a sentirte libre.

Mindfulness para adolescentes

Como profesor en la Universidad Marista de San Luis Potosí, he trabajado con adolescentes por al menos 12 años, en la escuela preparatoria.

A menudo hay presión de los padres, compañeros y profesores. Es un tiempo para los estudiantes para reafirmar quienes son y de especular cuál será el futuro para ellos. Los papás tienen su propia idea de lo que esperan de ellos, pero los adolescentes quieren ser ellos mismos, como un individuo único, y también quieren encajar en el grupo, lo que puede confundirlos sobre quienes son en realidad.

Creo que hay algo que el adolescente puede aprender en esta etapa, y esto es conectar hacia adentro, aprender una técnica que les permita conectar con ellos mismos (individualmente), en el momento presente, conscientemente.

El mindfulness puede ser eso. Pueden aprender a pausar, el conectar con sus sentimientos y entender de dónde vienen. Es una técnica que puede hacer que disminuya un estado de ansiedad, que enfoquen de mejor manera y por más tiempo, y ser más empáticos.

Es una manera de conocerse sin etiquetas, entender quiénes son, y que tienen la oportunidad de escoger. Cómo dijo Carl G. Jung: “Solo se volverá clara tu visión cuando puedas mirar en tu corazón. Porque quien mira hacia afuera sueña, y quien mira hacia adentro despierta”.

Mindfulness

Por un año ya, he ofrecido algunos talleres de mindfulness. Una técnica de meditación que te permite sentarte en quietud y silencio, conectando contigo mismo en el momento presente.

Estoy agradecido por lo que estoy haciendo. Estoy agradecido de haber encontrado a Happiitude, la organización que ofrece el curso para convertirte en coach de mindfulness.

Ahora estoy ofreciendo, también, dos sábados al mes, meditaciones guiadas por Zoom. Estoy en mi camino de compartir. Estoy feliz.

Deja de hacerlo.

¿Dejaré de andar en bicicleta algún día? La verdad es que nunca me había hecho la pregunta, pero estaba pensando en mi padre, y recordé cuando el médico le dijo que tenía que dejar de montar a caballo. Su vida cambió.

Pienso que andar en bicicleta es diferente a andar a caballo. Mi padre solía montar una realmente difícil. No hubo nadie, excepto por mi papá, que no hubiera sido lanzado abajo – hasta que le sucedió a él de viejo. Claro, mi bicicleta jamás ha hecho algo así.

El día llegará, pero, mientras tanto, simplemente estaré andando, amándolo. Sin pensar en el futuro, solo viviendo el momento.

Compartiendo con otros

Este año ha sido peculiar. Tiempo de permanecer en casa, casi sin salir, y dejé de enseñar en la universidad.

Estoy por terminar mis estudios de maestría. Además estudié para ser instructor de meditación (?) y me convertí en coach de mindfulness.

Me gusta mi práctica de zazen, y estar con mi Sangha, pero he descubierto que para muchos no es el camino. Así que decidí ayudar a otros al compartir el mindfulness.

🙏🏻

Solo o en compañía

Ya que practico zazen cada mañana, y una meditación corta por la noche, la mayoría de las veces lo hago solo.

En pocas ocasiones, ahora menos frecuentes por el confinamiento, lo hago en compañía. El grupo de Zen al que pertenezco se reunía una vez por semana. Y tengo un grupo de amigas, mujeres interesantes, que me invitan una vez al mes a una breve lectura y meditación, que disfruto enormemente.

Así que la meditación es un asunto solitario. Es una práctica personal. Yo me disciplino, soy constante, yo veo cómo voy en la propia práctica. Pero también medito con alguien que supervisa mi práctica, o práctico con gozo con amigos o compañeros del sendero. El sentimiento es diferente.

Y hay también esas mañanas en las que tengo una compañía diferente, tranquila, que se me une en la práctica.